Viajar por Alemania, Praga y Viena
9 días  Circuito de 9 días recorriendo Berlín, Dresde, Bamberg, Nuremberg, Ratisbona, Dachau, Munich, Salzburgo, Cesky Krumlov, Praga, Bratislava y Viena.
Precio: 887 €
Viajar por Berlín y Roma
12 días  Berlín, Dresde, Praga, Cesky Krumlov, Durstein, Viena, Bratislava, Venecia, Florencia, Roma.
Precio: 1135 €
Viajar por Europa: De París a Viena
16 días  París, Eperlecques, Londres, Canterbury, Brujas, Gante, Middelburg, Rotterdam, Amsterdam, Hannover, Goslar, Berlín, Dresde, Praga, Cesky Krumlov, Durstein y Viena,
Precio: 1635 €

CAPITALES BÁLTICAS

Estados o países bálticos se consideran normalmente aquellos que rodean al mar Báltico. Sin embargo, el significado de la expresión depende del contexto en que se use.


Políticamente, "países bálticos" o "repúblicas bálticas" se refiere a tres países ribereños del Báltico: Estonia, Letonia y Lituania. Sin embargo, lingüísticamente solo Letonia y Lituania se consideran pueblos "bálticos", ya que los estonios hablan estonio, un idioma próximo al finlandés, mientras que en las dos anteriores se hablan las denominadas lenguas bálticas (lituano y letón en la actualidad).


Debe tenerse en cuenta que aunque en la actualidad estos países son repúblicas, la expresión Repúblicas bálticas se refiere a los mismos territorios en el período en el que formaron parte de la Unión Soviética.


Balticum es el término geográfico utilizado en las lenguas locales escandinavas y germánicas para esta área, y en alemán para el territorio de los estados bálticos y el de Prusia Oriental. Históricamente incluye los territorios de:


  • Estonia
  • Livonia
  • Curlandia
  • Letonia
  • Prusia o Prusia Oriental
  • Lituania

    Antes de la Segunda Guerra Mundial, Finlandia era considerada a veces, especialmente por la Unión Soviética, un cuarto Estado báltico. Por ejemplo, en el Pacto Ribbentrop-Mólotov de 1939, La Alemania nazi aceptaba mencionar Finlandia como uno de los estados bálticos, aunque indirectamente, liberando a Finlandia de la esfera de interés soviética. Desde entonces, la perspectiva finladesa de que Finlandia es uno de los países escandinavos ha sido aceptada mayoritariamente.