Viajar por Alemania, Praga y Viena
9 días  Circuito de viaje de 9 días por Berlin, Dresde, Bamderg, Nuremberg, Landshut, Dachau, Munich, Salzburgo, Cesky Krumlov, Praga, Bratislava, Viena
Sin vuelo: 900 €
Viajar por Europa Espléndida
21 días  Circuito de viaje de 21 días por Paris, Eperlecques, Londres, Canterbury, Brujas, Gante, Middelburg, Rotterdam, Amsterdam, Hannover, Goslar, Berlin, Dresde, Praga, Cesky Krumlov, Durstein, Viena, Bratislava, Venecia, Ravena, Asis, Roma
Sin vuelo: 2190 €
Viajar por Europa: Paso a Paso
24 días  Circuito de viaje de 24 días por Madrid, San Sebastian, Burdeos, Chambord, Paris, Brujas, Amsterdam, Hannover, Goslar, Berlin, Dresde, Praga, Cesky Krumlov, Durstein, Viena, Bratislava, Venecia, Ravena, Asis, Roma, Florencia, Pisa, St Margarita de Ligure, Montecarlo, Costa Azul, Avignon, Barcelona, Freixenet, Zaragoza
Precio: 2550 €

CAPITALES BÁLTICAS

Estados o países bálticos se consideran normalmente aquellos que rodean al mar Báltico. Sin embargo, el significado de la expresión depende del contexto en que se use.


Políticamente, "países bálticos" o "repúblicas bálticas" se refiere a tres países ribereños del Báltico: Estonia, Letonia y Lituania. Sin embargo, lingüísticamente solo Letonia y Lituania se consideran pueblos "bálticos", ya que los estonios hablan estonio, un idioma próximo al finlandés, mientras que en las dos anteriores se hablan las denominadas lenguas bálticas (lituano y letón en la actualidad).


Debe tenerse en cuenta que aunque en la actualidad estos países son repúblicas, la expresión Repúblicas bálticas se refiere a los mismos territorios en el período en el que formaron parte de la Unión Soviética.


Balticum es el término geográfico utilizado en las lenguas locales escandinavas y germánicas para esta área, y en alemán para el territorio de los estados bálticos y el de Prusia Oriental. Históricamente incluye los territorios de:


  • Estonia
  • Livonia
  • Curlandia
  • Letonia
  • Prusia o Prusia Oriental
  • Lituania

    Antes de la Segunda Guerra Mundial, Finlandia era considerada a veces, especialmente por la Unión Soviética, un cuarto Estado báltico. Por ejemplo, en el Pacto Ribbentrop-Mólotov de 1939, La Alemania nazi aceptaba mencionar Finlandia como uno de los estados bálticos, aunque indirectamente, liberando a Finlandia de la esfera de interés soviética. Desde entonces, la perspectiva finladesa de que Finlandia es uno de los países escandinavos ha sido aceptada mayoritariamente.