Viajar por Centro Europa y Escandinavia completo
22 días  Circuito de viaje de 22 días por Paris, Brujas, Amsterdam, Hannover, Hamburgo, Flensburg, Arhus, Ferry Kristiansand, Kristiansand, Stavanger, Bergen, Oslo, Orebro, Estocolmo, Helsingor, Copenhague, Berlin, Dresde, Praga, Cesky Krumlov, Durstein, Viena, Maribor, Ljubjiana, Venecia, Lugano, Lucerna, Zurich, Berna
Sin vuelo: 2825 €
Viajar por la Gran Europa Turística
18 días  Circuito de viaje de 18 días por Madrid, San Sebastian, Burdeos, Blois, Paris, Reims, Heidelberg, Frankfurt, Nuremberg, Praga, Munich, Innsbruck, Venecia, Ravena, Asis, Roma, Florencia, Pisa, Rapallo, Montecarlo, Costa Azul, Avignon, Barcelona
Precio: 1610 €
Viajar por los Países Bálticos, Polonia y Chequia
11 días  Circuito de viaje de 11 días por Tallin, Parnu, Turaida, Riga, Rundale, Vilnius, Grutas Park, Augustow, Varsovia, Wroclaw, Praga
Sin vuelo: 1140 €

CAPITALES BÁLTICAS

Estados o países bálticos se consideran normalmente aquellos que rodean al mar Báltico. Sin embargo, el significado de la expresión depende del contexto en que se use.


Políticamente, "países bálticos" o "repúblicas bálticas" se refiere a tres países ribereños del Báltico: Estonia, Letonia y Lituania. Sin embargo, lingüísticamente solo Letonia y Lituania se consideran pueblos "bálticos", ya que los estonios hablan estonio, un idioma próximo al finlandés, mientras que en las dos anteriores se hablan las denominadas lenguas bálticas (lituano y letón en la actualidad).


Debe tenerse en cuenta que aunque en la actualidad estos países son repúblicas, la expresión Repúblicas bálticas se refiere a los mismos territorios en el período en el que formaron parte de la Unión Soviética.


Balticum es el término geográfico utilizado en las lenguas locales escandinavas y germánicas para esta área, y en alemán para el territorio de los estados bálticos y el de Prusia Oriental. Históricamente incluye los territorios de:


  • Estonia
  • Livonia
  • Curlandia
  • Letonia
  • Prusia o Prusia Oriental
  • Lituania

    Antes de la Segunda Guerra Mundial, Finlandia era considerada a veces, especialmente por la Unión Soviética, un cuarto Estado báltico. Por ejemplo, en el Pacto Ribbentrop-Mólotov de 1939, La Alemania nazi aceptaba mencionar Finlandia como uno de los estados bálticos, aunque indirectamente, liberando a Finlandia de la esfera de interés soviética. Desde entonces, la perspectiva finladesa de que Finlandia es uno de los países escandinavos ha sido aceptada mayoritariamente.